existen los poetas postmodernos?

2 Feb

Me gustaría saber si las etiquetas que se le ponen a los poetas acaban por ocultar sus poemas. ¿No sería mejor que el futuro, tan impredecible, se encargara de decir: este fue postmoderno, esta fue solo moderna, aquel fue un antiguo… ¿y no es causa de risa que el futuro tenga que decidir tamañas simplicidades? Como dijo mi querida poeta Hilde Domin, hay tanta cantidad de principiantes que trabajan según moldes, los cuales son “naturalmente inquietamente más jóvenes que él, pues sólo los jóvenes o los débiles se acomodan complacientemente, y prolongan tal vez  con su autoridad la vida artificial de un credo tal”.  Así como la vida líquida nos invade por doquier, la poesía muestra su reguero de líquidas naderías en el bosque de los etiquetajes post.

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10 comentarios to “existen los poetas postmodernos?”

  1. Manuel Márquez febrero 2, 2011 a 9:25 am #

    Me temo que la del etiquetado, compa Concha, no es sino una enfermedad más de estos tiempos que corren; no se da sólo en la poesía, se da en todos los ámbitos, y no sólo artísticos. Etiquetar para amarrar, etiquetar para reducir, etiquetar para simplificar. Somos comodones, me temo, y las etiquetas dan eso: comodidad. En un mundo que corre que se las pela, no es poco…

    Un abrazo y seguimos trasteando.

  2. M Cinta Montagut febrero 2, 2011 a 10:16 am #

    La moda de etiquetar viene de lejos y es porque es mucho más cómodo tener cada cosa en su anaquel, en su correspondiente cajón de un hipotético armario:aqui los poetas del 27, allá los sociales, más abajo los postmodernos y dejamos algún cajón libre para los que vengan detrás.
    Y la poesía no es eso, existen los poetas y aunque sabemos que hay muchos en todas las épocas que son intercambiables también sabemos que los verdaderos poetas son únicos y se distinguen en cuanto tienes el ojo hecho a la lectura.
    Lo que pasa hoy, y a lo mejor ha pasado siempre, no lo sé, es que hay una enorme prisa por llegar(en el fondo no se sabe muy bien por llegar a donde), por ser reconocido/a por poder colgarse la etiqueta de poeta. Se corre demasiado y las obras se liquidan con rapidez y todo fluye en este momento histórico en el que falta la reflexión, el silencio, la soledad de un cuarto propio en el que leer y meditar, en el que aprender.
    Ayer mismo hablando con un amigo poeta me dijo que un jovencito le había enseñado unos poemas y cuando mi amigo le preguntó que qué poetas leía le contestó que no leía poesía para que no le influyera nadie.¿ El jovencito se podría calificar de postmoderno?Quizá.

  3. bkbono febrero 2, 2011 a 11:07 am #

    decididamente
    las etiquetas deberían ser, todas
    post mortem

  4. bkbono febrero 2, 2011 a 2:32 pm #

    Estaba yo pensando que eso de acomodarse es un peligro.

    Me vienen a la cabeza los poetas de la etiquetada “poesía de la experiencia” (etiqueta que a veces me han puesto, y sus razones tendrán, no diré yo que no). Creo que si arrancáramos una página de un libro de cada uno y las barajáramos y se las diéramos a leer a alguien, no sabría decir de quién es cuál.

    No digo que sean buenos o malos (no creo en bueno y malo y defiendo que teine que haber de todo y cuanto más mejor), simplemente digo que esos poetas se acomodaron en su etiqueta, y todos a la vez.

    En poemas que les he leído años después, observo que siguen ya no acomodados, repantingados. O será que sus experiencias son siempre las mismas, no sé, quizá, quién sabe.

  5. Ana Pérez Cañamares febrero 3, 2011 a 10:19 am #

    No me gustan las etiquetas. Las etiquetas están para despegárselas. Creo que son para la tranquilidad de los que leen los suplementos dominicales como la biblia. Si me llaman poeta confesional pienso en mis poemas políticos. Si me llaman poeta social pienso en mis poemas sobre borracheras. Si hace ya tiempo que descubrimos que lo privado también es político, ¿para qué hacer separaciones? La única etiqueta que quizá es válida es poesía incómoda (por viva) frente a poesía cómoda (por complaciente y aburrida).

    • m cinta montagut febrero 3, 2011 a 6:29 pm #

      Estupendo lo que dices,Ana, estoy de acuerdo.

      • concha garcia febrero 3, 2011 a 7:23 pm #

        Hoy no soy poeta, ni siquiera soy yo porque cada instante tira del otro y me agarro a lo que tengo: este instante de vida.

  6. José Manuel Gallardo febrero 4, 2011 a 2:07 pm #

    Aun así, y lamentablemente, las etiquetas existen: en la poesía, en la novela, en el cine, en la música, en las propias personas…
    Uno de los motivos de la escritura y de la lectura de poesía es, creo, precisamente la de sacudir etiquetas, incomodar lo acomodado, leer comprensivamente, individualmente, profundamente, no a grandes rasgos y en grupo.
    ¿”Poetas en la red” es acaso vuestra etiqueta? Para los que os leemos, sabemos que no, para los suplementos dominicales, ya es otro cantar.

  7. sociedad de diletantes febrero 4, 2011 a 7:52 pm #

    Pero José Manuel, hombre! ¿aún lees suplementos dominicales? Mucho mejor ver el fúmbol (lo digo con cariño)

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