Marcel Duchamp y el aura

12 Feb

Tarde de domingo en casa. Saco del archivo artículos antiguos y comienzo a leer. Guardé en marzo de 1996, hace dieciséis años, un editorial de ABC firmado por José Ángel Valente. Cómo han cambiado los tiempos. La editorial se titulaba: “El aura y las estéticas de la retracción”. ¿Podemos imaginarnos algo parecido ahora? Me llamó la atención el asunto del aura, planteado hace unos días en este blog y del que apenas hemos tenido respuesta. Valente decía que le parecía curioso que la experiencia de los “ready-made” de Marcel Duchamp (1887-1968) cuestionara todos los elementos tradicionales de la obra de arte, salvo el del aura. En efecto,  lo que hacía Duchamp era sustraer el objeto fabricado en serie, fruto absoluto de su reproductibilidad, cargándolo  de aura al ser despojado de su instrumentalidad. Por lo tanto, un orinal descontextualizado adquiere un espacio aurático. Han pasado muchos años y me pregunto si no hemos perdido del todo, por exceso, la percepción del aura. La literatura, pura mercancía, solo es visible en cuanto se reproduce en serie,  llegando al ideal cuando de una novela se puede crear una película. Muchos escritores aspiran a eso. Nos damos cuenta de que en cierta forma, Lacan, Althusser, Derrida… tenían razón cuando vieron en el Mayo del 68 el comienzo de una nueva era mercantilista.

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3 comentarios to “Marcel Duchamp y el aura”

  1. viky frias ruiz febrero 13, 2012 a 9:12 am #

    En mi opinión el aura en la pintura se sigue promoviendo por una cuestión mercantilista; véanse las largas colas en las exposiciones temporales de los museos, que fomentan el turismo, cuando a veces la exposición permanente es mucho más interesante y no la visita nadie.
    El aura en literatura es diferente, el libro no suele ser valioso como objeto material y su contenido pasa de inmediato a impregnarnos, se hace contenido interior. Recuerdo Farenheit 451 donde cada individuo se sabía un libro de memoria.
    Entiendo que los escritores quieran vivir de su trabajo, pero lo importante para un escritor es ser leído y, a cuanta más gente llegue, mejor. La red en eso es fundamental.

  2. Concha García febrero 14, 2012 a 7:13 am #

    Cierto Viki, pero la literatura se está convirtiendo en mercancía. No me parece mal siempre que hubiesen buenas revistas de literatura y de crítica literaria, siempre que cietos libros editados por pequeñas editoriales también adquiriesen la visibilidad de las grandes editoriales. En ese sentido, la red es casi infinita.

    • viky frías febrero 14, 2012 a 8:57 am #

      Totalmente de acuerdo contigo, Concha. Lo que se vende es el best seller. Muchos libros se promocionan por sus centímetros de grosor, no por su calidad. Las pequeñas editoriales sobreviven gracias al esfuerzo supremo de unos locos por la cultura que las mantienen. Y los lectores tienen pocas posibilidades de conseguir información. Con este panorama, lo que pasará a la historia me temo que será un puro bodrio.

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