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continuidad

6 Abr

Más ralentizado, pero no “fuera de “servicio”, este blog quiere continuar siendo un lugar para que intercambiemos pareceres acerca de lo que significa la poesía entre estas redes cambiantes.

 

Poetas

6 Mar

Rafael Fonbellida, poeta, ha estado hace unos días en el Cervantes de Varsovia. Dejamos en la red uno de sus poemas con su consiguiente traducción al polaco.

NOKTURN MARTWEGO PUNKTU

Ukryty diapazon, jedenasty lipca.
Pachnie nocą minioną, jej szmatami.
Ciało me jest kroplą czarnego światła.
Chwilami samochód rozjaśnia sufit.
Pięć i pół metra dzieli mnie od lampy.
Zmierzono źle, ćwierć metra do łopatki.
Oczy są rytualnymi misami.
Prószy nieobecny szmer aż po moją skroń.
Okno jest słońcem pomnożonym przez cztery.
Jego odblask zagina się na brzegach.
Słyszę, jak pada. Nie mam papierosów.
Na kaflach jakaś skóra ponagla.
Moja czaszka jest strupem po ranie.
Moja myśl jest martwym językiem.
Serce staje się zimne, gdy kołacze.
Pływam wewnątrz siebie, lecz się nie dosięgam.
Kapie z kranu, wytęża się z głupoty.
Dwie pary kolejno zmieniają pozycje.
Cisza ciągnie się, jakby była rzeką.
Nikt nie wychodzi spojrzeć, gdzie nie ma nic.
Noc to pickup, który krąży samotnie.
Dach zbudowany jest z azbestowych płyt.
Niekończąca się taśma związuje mnie.
Oddziela mnie ode mnie. Przejeżdża auto.

(z: Głęboki fiolet, Sewilla, Renacimiento, 2012)

tłum. Aleksandra Rudzka

NOCTURNO DEL ÁNGULO MUERTO

Oculto diapasón, once de julio.
Huele a pasada noche, a sus andrajos.
Es mi cuerpo una gota de luz negra.
De cuando en cuando un auto aclara el techo.
Cinco metros y medio hasta la lámpara.
Mal medida, una cuarta hasta su omóplato.
Los ojos son las páteras de un rito.
Nieva ausente un murmullo hasta mi sien.
La ventana es un sol cuadruplicado.
Su reflejo se pliega en cada arista.
Oigo llover. No tengo cigarrillos.
Sobre las losas una piel apremia.
Mi cráneo es la costra de una llaga.
Mi pensamiento es una lengua muerta.
El corazón se enfría palpitando.
Nado dentro de mí sin darme alcance.
Gotea un grifo, forcejea un necio.
Dos parejas alternan posiciones.
El silencio se arrastra como un río.
Nadie sale a mirar donde no hay nada.
La noche es un pick-up girando solo.
El tejado es de placas con amianto.
Una cinta me enlaza inacabable.
Me separa de mí. Pasa otro coche.

(de Violeta profundo, Sevilla, Renacimiento, 2012)

Más, sobre poesía

4 Mar

Llevo varios días leyendo al poeta Czeslaw Milosz traducido por Xavier Farré. Para leer a un poeta debes dedicar tiempo, mucho tiempo. A ser posible intentar que sus poemas engarcen con instantes de tu vida, que se cuelen entre los discursos políticos con los que no estamos de acuerdo, que se formen estribillos con algunos de sus versos, que el mundo sea mirado según sus reflexiones poéticas. Solo se puede leer bien a un poeta así. Puedes también acompañar esta experiencia con lecturas complementarias acerca de su trabajo, del tiempo que le tocó vivir, de las elecciones personales, de sus lecturas e intereses. Poco a poco completas la foto del autor y pones en movimiento la articulación de su pensamiento mediante el lenguaje de la poesía, que aunque traducida, -estoy de acuerdo en que la traducción no lo puede dar todo-,  nos acerca con bastante exactitud a un sentir con el que coincides; y te sientes reconfortada, atendida, acompañada. Durante el tiempo que estás con el poeta no estás sola, y cuando lo dejas para dar paso a otra cosa, un poso de él, un alivio hecho de palabras, se acomoda contigo para siempre.

Poesía

2 Mar

Eliot escribió en uno de sus ensayos  que la gente tiende a creer que existe una esencia única de la poesía susceptible de formulación, y como la   poesía opera con el lenguaje, es quizás la creación más compleja que necesita de la complicidad y la inteligencia del lector o lectora. La poesia no necesita estar subvencionada, ni tampoco que se subvencionen las ediciones de poesía. Se han publicado demasiados libros muy mediocres para justificar presupuestos de diversos ayuntamientos y diputaciones -eso lo sabemos-. Lo peor que puede sucedernos es que la complejidad de un poema acabe siendo  entendida por unos pocos privilegiados. Contra la merma de la cultura en una sociedad,  no pueden hacer nada ni las redes, ni la más sofisticada tecnología. Es en el campo de las letras, de la filosofía, de la ciencia, de la observación,  donde nos nutrimos de  la curiosidad que nos llevará  al estudio, al aprendizaje de la soledad, al amor a otras culturas, al dolor de existir. Para inspirarse hay que cuidar la vida sensitiva,  llenarla de sentido. Hay que tener conciencia de ello. Para tener conciencia de la existencia y nuestras complejidades, algo hay que saber ¿no?

Nos quedan siete días

29 Feb

Amigos, amigas, quizás sea por la crisis, hemos planteado algunas cuestiones y espero que nos haya quedado el deseo de seguir en las redes. Os voy a plantear una pregunta.

¿Para qué sirve la poesía?

 

 

Selva Casal

21 Feb

La casa donde nació Julio J.Casal en 1889,   está ubicada en el barrio de Pocitos, en la calle Bartolito Mitre. Ahora es una especie de bar, pero en el portal hay una vieja placa de bronce que señala donde vivió el ilustre poeta modernista,  creador de una de las revistas vanguardistas más importantes de Sudamérica a principios del siglo XX. Allí nació su hija Selva Casal,  en 1934. La calle,  flanqueada de plataneros, como casi todas las calles de Montevideo, conserva el aroma del tiempo detenido y una se estremece cuando, instalada en esa finísima línea que nos hace conscientes de la percepción del tiempo,  que tal  medida,  consensuada para no nos olvidar  que a todos nos llegará  la hora de la muerte,  no es sólo ficción. El pasado camina parejo al momento presente y en esa intersección se cuela la poesía de Selva Casal.

Toda ella es poesía. Su presencia  de gestos dulces y tímidos. Su mirada azul a la que no se le ha borrado la impronta de la niña que fue. Hablar con Selva Casal es volver a creer en la palabra resistente, en la palabra que se hunde en las raíces de la historia y se derrama en una conciencia que no admite ni la vida ni la muerte: sólo el ser que debe transitarlas. Para ella, la relación poética entre el ser y el mundo  participa  de una integración compleja y unitaria, más cerca de la idea de que el Universo todo acaba y empieza al mismo tiempo.  “Una muerte me trajo a  una vida/ a esta vida/ nadie me ve no pueden soy invisible/ aquel dolor donde está no lo sé/ era lacerante final único/ pero era mi dolor/ a pesar de que golpeé sin cesar/ la puerta no se abrió/ tal un neutrón se derrumba me derrumboi/ solo quedan ventanas/ el púlsar gira sobre sí mismo”.

Autora de varios libros de poesía ,  comenzó a publicar en 1958 con el poemario Arpa. Sin embargo,  apenas llegan sus libros en nuestro país. Cuando la leí  por primera vez, hace varios años, yo era una joven ávida de lecturas y por eso su visión del mundo me dejó una huella a la que  he seguido el rastro. Se trata de la asunción de un sentido mágico de la realidad en lo poético y que llegaría a interesarme  tiempo después  a través de otros poetas españoles con una visión de la creación poética parecida:  Angel Crespo, Carlos Edmundo de Ory,  Juan Eduardo Cirlot . Poesía de tradición órfica, que alude a todas las cosas del universo; porque hay un fluido que se corresponde y remite a través de las sensaciones a la unidad esencial.  “Porque con los secretos se toca el alma/ y el día es un pretexto para volver a nacer/ cuando el otro es un fantasma ya lo sabemos todo/ la noche dentro de mí se hacía infinita/ una vacía espera que no concluyó nunca”

 

Su obra reunida se publicó bajo el título de  “El infierno es una casa azul” en 1999. Ahora se acaba de editar “En este lugar maravilloso vive la tristeza”.  Este poemario, de apenas  treinta poemas,  culmina una obra que ha indagado en los misterios que atañen a la vida y la muerte, a ese pliegue donde está instalado nuestro miedo  y que como un fulgor regresa de tanto en tanto para dar cuenta de que se ha vivido:  “Todas las cosas que miro toman vida/ una vida distinta”.

Selva  todavía conserva un rostro que se ilumina cuando habla de poesía. Para ella el poema es un lenguaje que adviene aparte, sin trampas, sagrado,  como  la herencia que nos dejaron  los simbolistas.  Hay algo más allá de este mortal destino y no se cruza con religión alguna y menos con dogmas de fe,  en los versos de Selva Casal.  La intuición poética de esta mujer,  que durante muchos años fue docente de derecho y juez  en  Montevideo,  hasta que con el golpe militar uruguayo, en 1976, la destituyeron del cargo por culpa de un poemario: “No vivimos en vano” .  Ni en la imaginación cabe: a una juez le quitan el poder por haber escrito unos versos.

Después, aceleró una toma de partido por la vida con el compromiso ético junto a la vocación de ser poeta. “Todo poema es una estructura surgida como abstracción del universo posible que tiene a expresar trascendentalmente las representaciones perdurables de un mundo y de una época en una totalidad ligada por las vivencias del poeta”.  Lo cotidiano, inscrito en lo maravilloso y lo contrario se abren paso en sus versos cuyo  ritmo tántrico guarda una gran afinidad con sus pinturas,  discretos  paisajes  de trazos curvilíneos con intensos colores, que rodean el salón de su casa en Solymar, desde donde los pájaros se oyen con la intensidad de la vida que pasa y se detiene en las manos de algunos poetas. “Una poética del alma. Quizás ponemos nuestra breve vida al servicio del absurdo- ¿Pero qué es el absurdo? Tal vez una realidad que choca con otra realidad, su naturaleza no lo define. Y nosotros que también somos naturaleza queremos indagar, pero hay un nexo secreto que une el principio y el fin, el Alpha y el Omega. Como sombras nos movemos por un escenario de amor y desventura”.

En este lugar maravilloso vive la tristeza. Montevideo, editorial,  Estuario 2011

 

 

 

 

Mímica

16 Feb

Puede que el gesto de abrir un libro se pierda con el tiempo, como están perdiéndose ciertas significados basados en la mímica. Cuando un niño observa al  adulto hace una señal con el dedo índice  formando un círculo imaginario en el espacio para re-presentar que ha llamado por teléfono, el niño no lo entiende. El niño no conoce los viejos teléfonos de marcadores numéricos circulares. Dejará de tener sentido ese gesto y sin embargo, no dejará de tener sentido que el gesto pueda ser repetido ad-infinitun hasta que alguien lo re-interprete y le de un nuevo significado.